Después de la innecesaria ‘Blancanives: Mirror, mirror’, nos llega una nueva versión del clásico cuento de los Hermanos Grimm, pero, en esta ocasión, con una versión más oscura, dónde la malvada reina tiene un protagonismo especial. Rupert Sanders es el encargado de llevar a la gran pantalla este film, siendo su primer trabajo en el mundo del cine.
Como todos ya sabemos, solo una mujer supera en belleza a la reina malvada. Por esta razón, Rávena (sí, en esta ocasión la reina tiene nombre) moverá cielo y tierra para encontrar a Blancanieves y arrancarle su corazón, de esta forma obtendrá la inmortalidad. Lo que no sabe es que el cazador, que debería haberla matado, le ha salvado la vida y, además, la protegue y la ayuda a defenderse. También entrará en escena el príncipe azul (el cuál tiene nombre también: Williams).
Llega un momento del film en el que estamos ante un triángulo amoroso: Blancanieves, el cazador y el príncipe. ¿Quién ganará? Pues tendrás que sacar tus conclusiones, porque no se muestra en ningún momento, supongo que lo aclararán en la segunda parte, quién sabe.
Creo que lo mejor de la película es, sin duda, el comienzo de la misma. Nos cuenta el nacimiento de Blancanieves y todo lo que ocurre hasta que queda huérfana, a las órdenes de la malvada reina. Te va introduciendo en la historia narrándote el comienzo de algo que esperas que te atrape, pero que, al final, pasa totalmente desapercibida.
Kristen Stewart sustitutye a Lily Collins para interpretar a Blancanieves, una princesa que no se aleja demasiado del personaje de Bella Swan, exceptuando que en esta ocasión lleva una armadura y una espada. Para mi es una pena que Kristen sea una actriz tan poco expresiva, que no nos muestra los diferentes estados por los que pasan sus personajes con claridad, pues ésto empobrece mucho su actuación, dejándonos a la mayoría insatisfechos con su trabajo. Tiene sus momentos, por supuesto, pero generalmente su rostro no nos dice nada.
Es Charlize Theron la que da un poco de luz al film, pues interpreta a una reina malvada pero que tiene sus razones para comportarse como lo hace. Es una actriz que ya ha demostrado su valía en más de una ocasión, por eso no nos extraña que haga un buen trabajo con un personaje que, a priori, no da demasiado juego. Por supuesto el director sabe cómo aprovechar a esta actriz, mostrándonos unos planos en los que su figura resalta por encima de todas las cosas.
Nuestro Thor, Chris Hemsworth, da vida al cazador. Es un actor que, poco a poco, se está haciendo un hueco en la gran pantalla, demostrándonos que es capaz de dar vida a disntintos personajes sin ningún tipo de problema. Porque, aunque a veces parecía que estábamos ante el superhéroe de Márvel, en la mayoría del film veíamos un personaje distinto.
Sam Clafin interpreta al príncipe Williams, que luchará por salvar a su amada Blancanieves de las garras de la malvada reina. Un actor que se dio a conocer en la fantástica serie de televisión ‘Los pilares de la tierra’ interpretando a Albert. En la misma serie pudimos ver a Ian McShine, que interpreta a uno de los enanos. Y sobre los enanos tengo algunas preguntas: ¿por qué eran ocho en lugar de siete? y… ¿por qué eran interpretador por actores de una estarura normal? La tecnología lo puede todo claro, pero podían haber sido un poco más meticulosos en este asunto.
A pesar de ser dos películas totalmente disintas, la ambientación de ésta es muy parecida a la de ‘Mirror, mirror’. En ambas se utilizan colores fríos cuando la acción se centra en Blancanieves, utilizando el elemento de la nieve para acentuar dicha sensación. Sin embargo cuando el centro de atención es la reina, los colores se oscurecen y el ambiente se torna más cálido y sobrecargado.
Lo que me escama de esta película es la forma de presentar al espejo mágico. ¿Por qué no siguen la línea del clásico cuento y es un espejo normail y corriente que tiene el poder de hablar? No, lo que hacen en esta ocasión es poner una especie de cilindro dorado del que se desprende una especie de líquido dorado que adquiere la forma de un hombre envuelto en un gran manto. Es una opción, sí, pero que te saca totalmente del cuento.
Aún no entiendo el motivo por cambiar la historia de los cuentos clásicos, es lo mismo que ocurrió con ‘Alicia en el País de las Maravillas’ de Tim Burton. Si el cuento ya es maravilloso en sí, no veo la necesidad de cambiarlo, porque siempre es a peor, nunca a mejor. Estoy segura de que si se hace la misma película pero siguiendo el hilo argumental del clásico cuento todo da un giro completo. Aunque, por lo menos, en esta ocasión la historia se ha respetado más que en ‘Mirror, mirror’, es de agradecer.
De todas formas hay situaciones muy forzadas y creo que es para respetar acontecimientos del cuento, aún así, pienso que no están bien resueltas.
Es una película que mezcla aventuras y fantasía. Esta última queda reflejada en la visita que hacen los personajes a un lugar llamado ‘El santuario’, dónde vemos extrañas criaturas que viven libremente por allí, un lugar lleno de flores y árboles dónde se respira paz y tranquilidad.
También he de resaltar la banda sonora del compositor James Newton Howard. El tema principal del film es simplemente precioso, una melodía que se va repitiendo constantemente a lo largo del film pero con distintos matices. La canción de los créditos, interpretada por Florence y The Machine, es de una fuerza increíble que, por lo menos, hace que salgas de buen humor de la sala del cine.
En definitiva, una nueva versión de un cuento clásico que no le hace ninguna justicia, pero que, como todo en esta vida, gustará algunos y a otros no. Esperaremos a ver la segunda parte, que ya está confirmada.













