Críticas: Perdiendo el norte

Críticas: Perdiendo el norte

6 1117

perdiendo-el-norte

Considero que el campo de la comedia es uno de los más complicados a la hora de llevarlo al cine o la televisión, pues se debe complementar con el carácter de la persona, y cada espectador es un mundo totalmente diferente. Por eso es muy común ver cómo dos personas que están viendo lo mismo, reaccionan de forma distinta. Uno se ríe, mientras el otro no muestra ningún signo de diversión.

Nacho G. Villa es un director que está más que consagrado en el mundo de la comedia española. Es el director de cintas como Fuera de carta o Que se mueran los feos; además es el creador de la famosa serie de televisión, Aída. El género lo tiene más que dominado, por lo que derrama todas sus herramientas en Perdiendo el norte, película que retrata con claridad la situación a la que muchos jóvenes españoles deben hacer frente hoy en día. Bien es cierto que el tema de la crisis y la emigración me aburre ya a estas alturas, pero Nacho G. Villa da una pequeña vuelta de tuerca para evitar precisamente eso: que no aparezcamos por la sala del cine para evitar que te recuerden y enfaticen lo que ya estás viviendo fuera.

Aunque la historia gira en torno a la crisis española que nos obliga a emigrar a otros países de Europa (Alemania, en este caso), el director la adorna con algunas dosis de humor y un poco de romanticismo (aunque lo exagerado de algunas situaciones rompan con ese ambiente). La película está pensada para divertir, no para hacer pensar en la situación que estamos viviendo o para concienciar de algo. Hay momentos en los que parece que quiere ahondar levemente en el drama, como ocurre en la trama del personaje interpretado por José Sacristán. Un actor tan consagrado en el mundo del cine, con una vasta experiencia en interpretación, es normal que te transmita algún tipo de emoción, pues es, sin duda alguna, el actor más creíble y natural de toda la película. No entra en el juego de la exageración o la farsa, como podemos ver en los personajes de Mike Esparbé, Carmen Machi, Malena Alterio o Úrsula Corberó, que nos ofrece un personaje lleno de clichés y plano como una hoja de papel.

perdiendo-el-norte-ursula-corbero

Sin embargo, los protagonistas de Perdiendo el norte son Yon González, Julián López y Blanca Suárez. Los tres nos presentan unos personajes creíbles (cada uno en su campo) y con coherencia. Julián y sus dotes para el humor nos regalan un rato muy divertido y ameno, que contrasta con los momentos más duros o tediosos. Yon González cumple con su papel, sin arriesgar demasiado y resultando poco creíble en momentos puntuales. Por el contrario, Blanca Suárez brilla con luz propia. Bien es cierto que su personaje no da mucho de sí, su evolución es casi inexistente, pero ella consigue conquistar a la cámara con una mirada; por lo tanto resulta muy complicado no empatizar con ella.

En general, la evolución que muestran los personajes de la cinta avanza a trompicones, con cambios de humor y de actitud sin una clara justificación o un claro proceso de cambio. Sin embargo, todo está enmarcado para que el espectador pase un rato agradable y distendido en la sala del cine, sin más preocupación que la de mirar la pantalla sumido en una completa relajación.