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Críticas: El origen del planeta de los simios

Borja Jiménez 8 agosto, 2011

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El origen del planeta de los simios
es una digna precuela de la película dirigida por Franklin J. Schaffner, en 1968, que contaba con Charlton Heston. Nada que ver con el desastroso remake de 2001, ‘El planeta de los simios’, en la peor película, sin paliativos, de Tim Burton. En esta ocasión, el film cumple perfectamente sus pretensiones, la de ser un perfecto blockbuster.

A pesar de que, en un principio, pudiera parecer un handicap que sea de sobras conocida como continúa el argumento de esta película, no supone ningún lastre para el film. Más aún, juega con ello, realizando algunos guiños a El planeta de los simios que los seguidores de la saga acogerán de buen grado.

La película nos muestra, básicamente, como comienza la revolución de los simios contra el hombre (mejorada su inteligencia, precisamente, gracias al hombre) y deja entrever de que manera se llega a la situación imperante en la distopía presentada en la película de 1968. Y todo ello, a través del simio Caesar (nombre muy bien elegido y con la explicación en la propia película), el auténtico protagonista de la película, en un grandioso trabajo de Andy Serkis, como ya nos tiene acostumbrados en esa captura de movimiento que tan bien conoce, gracias sobre todo, a la saga de El Señor de los Anillos.

Desde el principio el director te hace simpatizar con la causa de los simios (ya te parezca justa o no, eso lo dejo a decisión de cada uno) y, por supuesto, con Caesar. Te lo muestra desde su primer día de vida, despertando ese sentimiento de ternura en el espectador con las “monerías” (nunca mejor dicho) del simio. Lo vemos crecer, tanto física como inteligentemente, y sufrimos cuando las cosas se tuercen y acaba encerrado. Es aquí cuando la película toma un rumbo distinto, pasando realmente a un género carcelario. Toma todos los clichés del género, con la particularidad de que esta vez son simios y no humanos los que están encerrados.

El final de la película queda abierto, tanto para tu propia imaginación en los cabos que quedan sueltos para su unión con El planeta de los simios, como para una posible segunda parte de esta precuela. Seguramente, la decisión se tomará a raíz de los resultados obtenidos en taquilla, que por lo pronto en USA no son malos. El guión es bastante lineal, sin demasiadas sorpresas. Básicamente te da lo que promete en los diversos tráilers oficiales. Se simplifican mucho las ideas presentadas en la cinta, con la finalidad de llegar rápido a un desenlace final, que curiosamente queda abierto. Aún así, el ritmo se hace lento en algunos momentos, aunque no dura demasiado y ocurre pocas veces. No obstante, es un gran espectáculo y un ejemplo de como debe ser un blockbuster, y muchas de las películas de acción actuales podrían aprender un par de cosas de la película dirigida por Rupert Wyatt, que cumple con nota este examen.

El uso del CGI es formidable, con una creación de los simios muy lograda. Los planos son espectaculares, recordando en algunos momentos a Tarzán de Disney y Avatar de James Cameron (no en vano se encarga de los efectos digitales la misma empresa). El trabajo de los actores es correcto, aunque por encima de todos se encuentra, como no podía ser de otra forma, Andy Serkis.

En el aspecto negativo encontramos que el papel de Freida Pinto es casi testimonial, con escasísimo diálogo y un peso casi inexistente en el argumento. Prácticamente da lo mismo si está o no. La mayoría de personajes están muy estereotipados (véase al personaje interpretado por Tom Felton), y se presenta a los humanos demasiados estúpidos en comparación con los simios, que le dan una auténtica lección de estrategia a la policía de San Francisco.

No obstante, salvando estos pequeños detalles, la película cumple con creces las expectativas, siendo una de las sorpresas de lo que llevamos de verano, y con un futuro prometedor en el tiempo que esté en las salas españolas.

8

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