Seguimos hoy con cortometrajes españoles, pero antes de nada una advertencia. Si lo vuestro no es el humor absurdo y por ejemplo “Amanece que no es poco” no os pareció una película magnífica o no os gusta Javier Fesser, mucho me temo que no va a ser de vuestro agrado la entrega de hoy. En caso contrario relámanse de gusto y disfruten.
“El secdleto de la tlompeta” fue la segunda incursión en el mundo del cortometraje de Javier Fesser. Si con la primera, “Aquel ritmillo” (con el gran y añorado Luis Ciges, y que ya comentaremos aquí otro día) tuvo un estreno inmejorable ganando el Goya de 1994, este no se quedaría atrás consiguiendo múltiples condecoraciones en festivales nacionales e internacionales, hasta el extremo de que estos dos cortometrajes son los más premiados de la historia del cine español. No está mal para ser un debut, ¿no?
Es realmente difícil explicar el argumento de esta historia, pero podemos intentar resumirlo a través de varias preguntas por contestar ¿Porqué persiguen los guardias civiles al pacífico empleado de una gasolinera? ¿Cuál es el secdleto de la tlompeta? ¿Y las tres virtudes del padre Lucas? ¿Qué hace que sea “prácticamente tranquila” la vida en la vieja gasolinera que va de Torrevieja de Matute a Miraelrío de las Fuentes? Estas cuestiones y varias más van entrelazándose a partir de una voz en off, en una odisea tan alocada como divertida, con una banda sonora a medio camino entre magistral e inclasificable y unos diálogos tremendamente divertidos en los que ya se iban dejando ver muchos de los elementos que marcarían su largometraje “El milagro de P. Tinto.”
En resumen, El secdleto… es una historia sin sentido. O con algo de sentido pero con una enorme cantidad de giros y subtramas que te despistan, divierten y se lo quitan. O con sentido, pero cortada en mil trozos y magistralmente montada. O con… dejad de buscárselo. Esto es humor absurdo. Humor absurdo del bueno. Doce minutos irreverentes e imposibles que conseguirán la proeza de tenerte con la sonrisa en la boca desde el primer momento.










