Telecinco vuelve a estrenar un programa de “cazatalentos” o de frikis, según por donde se mire. El programa veraniego con el que nos sorprendió la cadena este lunes pasado fue ‘Todo el mundo es bueno’. Un programa en que los concursantes tienen que convencer de su talento al público en pocos minutos. Ésta no ha sido la sorpresa, el “boom” fue cuando se anunció que junto a José Corbacho, Pilar Rubio dirigiría el programa.
Telecinco vuelve a confiar en la periodista que catapultó a más de un programa o serie, y no precisamente al estrellato. No se sabe si lo más impactante es ver de nuevo a Pilar Rubio como trata de lucir su impecable sonrisa o escuchar las palabras de Corbacho donde dijo que “si el 50% del público decide eliminarlos, los concursantes serán apaleados, quemados, aplastados o mojados…”. ¿Dónde está la lógica de este nuevo programa? ¿Es lógico que la cadena vuelva a confiar en que una persona conduzca un programa donde destacan sus fracasos y no sus éxitos? No me gusta ser tan dura pero lo que es cierto es que nada de esto es lógico.
Lo que pudimos ver el pasado lunes fueron catorce actuaciones en las que hubo cantantes, humoristas y de todo un poco. El ganador, un imitador de Louis Amstrong, se llevó nada más y nada menos que 15.ooo€. Para ser más exactos, alrededor de 7.000€ porque el resto va para nuestra querida Hacienda. A pesar de las críticas que recibió el programa, ya sea por la plataforma o por sus conductores, registró un 11% de share, lo que significa que tuvo una buena audiencia, no obstante, para ser su día de estreno la audiencia fue baja con respecto al de otros programas.
Se ha armado un gran revuelo, sobre todo en Twitter. Pilar, que se hizo popular en el programa de humor ‘Sé lo que hicisteis’ y con su llegada a Telecinco sus fracasos fueron en aumento, la red social más usada por los famosos ardió o más bien a la que echaron a la hoguera fue a ella. Últimamente esta red social se está cebando con las presentadoras guapas, sí, así de duro es. Primero las críticas, a mi parecer hasta llegar al extremo, fueron dirigidas para la periodista deportiva Sara Carbonero por sus retransmisiones de los partidos. Las últimas críticas fueron por el fallo que tuvo con Iniesta al entrevistarlo, donde se descubrió que Sara no había visto el penalti que éste tiró. Quizás esto haya ocurrido porque las críticas previas hayan alimentado la fatídica inseguridad de la periodista. En definitiva, esta chica está bajo una presión añadida por ser quien es y la pareja que tiene. Al margen de esto, las críticas de la noche del lunes se las llevó Pilar Rubio con comentarios como “Joder, no me había acordado de que hoy empezaba el nuevo programa de Pilar Rubio. ¿Estoy a tiempo de verlo o lo han cancelado ya?”
Las opiniones negativas siempre son buenas cuando nacen desde el respeto. Aunque éstas no lleven palabras malsonantes no significa que no agredan psicológicamente a la persona que se le critica. Me gustaría ver a muchos que critican cómo se ponen delante de una cámara para dar el “do de pecho” pese a las críticas que saben que, independientemente de que lo hagan bien o mal, les van a llover.









