Retroscopia: Las uvas de la ira (1940)

Retroscopia: Las uvas de la ira (1940)

0 72

las uvas de la ira

Tras cumplir una condena de siete años de cárcel Tom Joad (Henry Fonda) regresa a su hogar en Oklahoma, pero al llegar a las tierras de sus padres descubre que están abandonadas. Ellos, igual que la gran mayoría de los vecinos de la zona, tras generaciones trabajando aquellos terrenos han sido víctima de la Gran Depresión y se han visto expulsados de sus tierras por una gran compañía. Para escapar al hambre, miseria y pobreza, la familia  entera no tiene más remedio que emprender un largo y penoso viaje por carretera hasta California, donde se rumorea que hay trabajo y oportunidades como jornaleros para todos los agricultores desposeídos.

las uvas de la iraCon un guion del doblemente oscarizado Nunnally Johnson basado en la magistral novela del mismo título escrita en 1939 por Steinbeck, John Ford se puso tras las cámaras para rodar una de las grandes obras de la historia del cine y que a el, personalmente, le valdría su segundo Oscar tras el obtenido en 1935 con El delator. Junto a ellos Gregg Toland en la fotografía y el legendario Alfred Newman (45 nominaciones y nueve estatuillas en su carrera) completaban un equipo más que capacitado para hacer de Las uvas de la ira una obra maestra.

Este durísimo drama social que conjuga poesía cinematográfica con dramatismo, surge como resultado de unir un texto progresista con un director que se calificó a sí mismo de “anarco-conservador”. Así, la visión del capitalismo más crudo y la importancia -incluso la necesidad- de la lucha de clases para evitar la explotación extrema y sin escrúpulos del poderoso se une a la visión más conservadora de la importancia y necesidad de la unidad familiar. Con este aparente mar de contradicciones, Las uvas de la ira, –aún sin ser desde luego, un filme de corte marxista o revolucionario, como si será años después La sal de la tierra– si evoca a la perfección la América de los años 30, reflejando el clima de desolación, desesperanza y pobreza en la que una buena parte de la población de los Estados Unidos se vio sumida tras el crack del 29.

uvas de la ira

La espléndida actuación del reparto, donde figuraban actores de la talla de Henry Fonda (Tierra de audaces, Corazones indomables), John Carradine (Capitanes intrépidos, La diligencia) o Jane Darwell (Lo que el viento se llevó). Las particulares maneras de trabajar con sus actores de Ford no quedaron al margen de este rodaje, donde inevitablemente volvió a tener problemas. Se comenta, por ejemplo, que la forma en que el reverendo Casy (John Carradine) anda en cuclillas o salta en el camino a casa de los Joad fueron ideados por el director para humillar al actor, si bien este consiguió introducirlas como parte natural de un personaje que supo hacer carismático en lugar de patético. Peor le fue a Dorris Bowdon (Rose of Sharon), a quien Ford además de ridiculizar su actuación delante de sus compañeros de rodaje, le filmó primeros planos el día que amaneció con una tremenda calentura en el rostro. Aunque finalmente Ford se disculparía con la actriz por su actitud, la toma de la calentura decidió incorporarla al metraje final.

Nominada a siete oscars de los que finalmente se llevó dos (mejor actriz secundaria a Jane Darwell y mejor dirección para John Ford), nombrada Mejor película por la National Board of Review y galardonada a Mejor película y Mejor director por el Círculo de críticos de Nueva York. Las uvas de la ira es un clásico que, además, resulta completamente moderno desde que la crisis económica que comenzó en 2008 y sus políticas económicas derivadas produjeran un drama social muy similar. Cine inmortal, hecho por algunos de los más grandes de la historia del séptimo arte y que aquí podéis ver en su versión original con subtítulos.