Objetivo Cine

Críticas: The Amazing Spider-man

Borja Jiménez 14 julio, 2012

No voy a negar que fui el primero en quejarme amargamente tras ver Spider-man 3 (2007), uno de los peores finales para un trilogía que he podido ver en el cine. Cuando, inmediatamente después, se anunció que Sam Raimi dejaba la franquicia y se empezaba a trabajar en un reinicio de la saga, con director y actores nuevos, no pude por menos que emocionarme y preocuparme a partes iguales, ya que soy un humilde seguidor de Spider-man desde pequeño, siendo uno de mis súper-héroes favoritos. El excelente trabajo de Nolan en el reinicio de mi otro personaje de cómic favorito, Batman, me dio esperanzas, y pensaba que se podría conseguir algo parecido con el héroe de Marvel. ¿Se ha conseguido? En algunos aspectos sí y en otros, indudablemente, no. Vamos a analizarlo más profundamente.

El primer punto polémico que quiero tocar es, evidentemente, el origen de Spider-man que se nos cuenta en esta nueva versión. Me parece una vuelta de tuerca, en el que están muy presentes los padres de Peter Parker, personajes prácticamente olvidados en las anteriores entregas. Me parece una opción válida, dejando lugar para la incógnita, que imagino se resolverán en posteriores entregas (se ha confirmado que The Amazing Spider-man va a ser una trilogía) y se estructura con sentido y coherencia. Hasta ahí, de acuerdo, pero… ¿era necesario volver a contar todo el origen de Spider-man? Creo que, quién más quien menos, conoce perfectamente como Peter Parker se convierte en Spider-man, como muere el Tío Ben y las consecuencias morales que ello conlleva. Y no hablo solo de las anteriores películas, pues los cómics (no olvidemos que Spider-man es un personaje creado en 1962) y las series de animación nos ofrecen información suficiente sobre este personaje.

Evidentemente, se quiere buscar una película que funciona independientemente, que si alguien se acerca por primera vez a Spider-man a través de este film comprenda al personaje por completo. De acuerdo, pero tampoco hay que olvidar el contexto y el poco tiempo que ha transcurrido entre el fin de la trilogía de Raimi (2007) con el reinicio de la saga (2012). Las comparaciones son odiosas, pero mi comparación no va a ser entre un Spider-man y otro, si no entre Spider-man y Batman. Dejando al margen las desastrosas secuelas de Joel Schumacher, Batman Vuelve es de 1992. Tiempo suficiente para “olvidar” al personaje y aceptar que se nos cuente un nuevo origen, sin tener la sensación de estar viendo algo repetido. De todas formas, comparando con el Batman de Tim Burton, se podría haber optado por contar al origen mediante flash-backs, salpicados a lo largo de la historia, con menciones o, simplemente, dejando algunas pinceladas, como ocurre en Batman (1989). Esto es, tan solo, una opinión personal, pero mi percepción es que se pierde demasiado metraje en contar este nuevo origen, que está bien contado y entrelazado con la trama central, pero que, personalmente, me ha parecido demasiado extenso y repetido.

Otra cuestión importante era el nuevo amor de Peter Parker/Spider-man. Si querían alejarse de la anterior trilogía era importante elegir otra protagonista femenina que no fuera Mary Jane Watson, el gran amor de Peter Parker, y que mejor manera de hacerlo que con su primera novia, Gwen Stacy, que aparece en los primeros cómics del trepa-muros. Esta elección me parece un acierto, ya que, además, por los sucesos que acontecen en esta película, se deja abierta la posibilidad de incluir nuevos personajes femeninos, que tienen gran importancia en la vida de Peter Parker en los cómics, como son la propia MJ o Felicia Hardy, que daría lugar a la aparición de la Gata Negra.

Entrando de llego en el guión de la película, y dejando al margen mis reticencias sobre contar de nuevo el origen de Spider-man, me parece un guión bastante completo, aunque con algunos puntos que rozan el absurdo. Por un lado, [Atención, spoilers] me parece ridícula la forma en que el villano principal de esta saga, Dr. Connor/el Lagarto, se entera de que Spider-man es Peter Parker, es decir… ¿me dejo la cámara, en la que pone “propiedad de Peter Parker”, olvidada en una cloaca mientras soy Spider-man luchando contra el Largarto? un truco de guión bastante fácil… [fin de Spoiler]. En relación con lo anterior, no me gusta tampoco que Spider-man se pase más tiempo sin máscara que con ella, y que hasta tres personajes de la película sepan quien es Spider-man, otros tanto lo sospechen y que el villano detrás del villano (para quien no lo sepa, lo descubrirá en la escena post-créditos), no solo conozca su identidad, si no que da la impresión de que controla el hecho de haber convertido a Peter Parker en Spider-man o, al menos, que a raíz de este acontecimiento está controlando sus actos.

La realización de Marc Webb, quien nos sorprendió gratamente con su ópera prima (500) días juntos (2009) estaba en tela de juicio, pues siempre queda la duda de como reaccionará un director de comedias románticas a la hora de realizar cine de acción. El resultado ha sido satisfactorio, con escenas de acción bien rodadas y luchas coreografiadas perfectamente, con originalidad y cierto desapego a los movimientos que vimos en el anterior Spider-man. Indiscutiblemente, como se suele decir, “la cabra tira al monte”, por lo que el romance y la relación entre Peter Parker y Gwen Stacy es uno de los factores más importantes de esta adaptación. Me parece que se ha tratado acertadamente, aunque quizás de manera excesiva.

En cuanto a los actores, Andrew Garfield me ha parecido un buen Spider-man, mejor que Tobey Maguire, quien nunca terminó de encajarme en ese papel. Se rescata un poco el Spider-man original, que va dejando comentarios sarcásticos y graciosos mientras lucha contra el crimen. Donde creo que flaquea un poco en es la creación de Peter Parker, donde se pasa casi demasiado de tímido e introvertido. No hay que olvidar, por mucho que me duela, que estamos en “la generación Crepúsculo” y este Spider-man adolescente es justo lo que demandan los adolescentes de hoy en día. La que está absolutamente impecable en su papel es Emma Stone, una extraordinaria actriz que está genial en cada plano. Sabe adaptarse a cada tipo de película que realiza y su Gwen Stacy es exactamente lo que tiene que ser. Por otro lado, el tercero en discordia es el villano de esta entrega, interpretado por Rhys Ifans. Se especulaba con que iba a ser un villano flojo, cosa con la que en absoluto estoy de acuerdo. El lagarto es un villano clásico de Spider-man, que daba muchas posibilidades en pantalla. En principio se ha respetado su historia original, incluido el plan para convertir a los humanos en criaturas similares a él, pero ha fallado en dos cosas: por un lado, el Dr. Connors tiene familia, mujer e hijo, lo que dota de mucha más tragedia a su historia personal, soportando estos una carga sentimental muy importante en el desenlace de su historia. En esta película, supongo que para simplificarlo todo un poco, se ha optado por eliminarlos directamente. Pero, por otro lado, se ha mezclado a este personaje en toda la historia del origen de Spider-man, en la desaparición de los padres de Peter Parker y como parte de una conspiración mayor.

En cuanto al resto de apartados, casi todo correcto. El aspecto visual, los efectos espciales, el diseño de producción… sobresaliente. El traje de Spider-man difiere lo suficiente del anterior como para diferenciarlos en un vistazo, la invención del “lanza-telarañas” por parte de Peter Parker me parece genial, lo que potencia la versión científica de Spider-man, olvidada en anteriores entregas. En el lado negativo nos encontramos la música del film, sin un solo tema que recordar cuando sales de la sala. Es importante que, en este tipo de películas, haya un tema principal que sea reconocible en todo momento (Indiana Jones, Tiburón, de nuevo el Batman de Nolan…) y creo que ese es un fallo que deberían subsanar en posteriores entregas, algo que sí tenía el Spider-man de Raimi.

En definitiva, una adaptación de Spider-man que me deja satisfecho en algunos aspectos, pero que flaquea en otros, por lo que no puedo estar del todo contento, como lo estaba tras ver El Caballero oscuro (2008), donde tenía la sensación de que no se podría haber hecho una película de Batman mejor, de ninguna de las maneras. De todas formas, puede ser un comienzo prometedor, todo depende ahora de la segunda parte. Quedan muchos personajes importantes y situaciones características de Spider-man que añadir: su trabajo como fotógrafo en el Daily Bugle, J. Jonah Jameson (otro punto dificilmente superable de las anteriores entregas, pues el papel de J.K. Simmons es sensacional), Norman y Harry Osborn, etc…  La segunda parte está confirmada para 2014, así que habrá que esperar. De momento, aquí os dejo con el tráiler de esta nueva entrega de Spider-man.

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